Al Ton del Son

martes, 6 de diciembre de 2011

Mozzarella

    • Mozzarella
      De Juan Wagner y Julieta Borda García

    -Aloha!
    -Hola que tal, una doble muzarella por favor
    -Solo quiere la mozzarella o con algo mas para acompañar?
    -Eeeh no, con la mozzarella no, pero me gustaría alguien que toque la armónica mientras como
    -Bueno.. de cuantas celdas la armónica?
    -Me da igual, una de 12, pero que toque solamente 10
    -Entendido.. le gustaria que la armonica suene en su oido derecho a no mas de 5 centímetros? que suene a unos 50 decibeles?
    -No me gustan los numeros impares disculpe, que sea a una distancia par
    -Mmm tenemos para ofrecerle una distancia de 4 o 6 centimetros..
    -De 6 por favor
    -Cuantos decibeles me habia dicho? Que tan sordo es usted?
    -como ha dicho? Disculpe no la escuche
    -Le pregunte QUE TAN SORDO EEEES??
    -Pero por que grita?! A 50 decibeles esta bien
    -Ups, disculpe, pense que era sordo, PENSE QUE ERA SORDOOOO!!
    -Aaaah no la habia escuchado. Nono, no soy sordo
    -Que bien..
    -Y de tomar? Que tiene?
    -TENEMOS AGUAAAAAA DE PILETA DE NATACION, DE LOS MEJORES CLUBES. Disculpe, es que me quede con la idea de que no escuchaba..no le grito mas...NO LE GRITO MAAAASS
    -Aaaah. Esta bien gracias. De piletas nacionales, el agua?
    -BASTA, se cancelo todo..No hay mozzarella, y si no hay mozzarella, no hay entonces armonica para acompañar y tampoco hay sordera
    - .....
    -No hay agua de pileta.. se evaporó!
    -No pienso volver a este lugar jamas! Me escucho?
    -Que? Perdon... no lo escuché..
    -QUE NO VUELVOOO JAMAAAAS!!!!
    -Por que no va a volver a amar?
    -Que no he dicho eso mujer! Dije que NO VUELVO NUNCA MAAAS!!!
    -Queeeee?? que no va a volar mas??? por quee???
    -NOOOO!!! ESTÁN TODOS LOCOOOSS!!
    -Ahhhhh siiiiii, pero bueno siéntese que le doy su mozzarella doble
    -Cómo? Disculpe no la escuché

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El malabarista

Hector era malabarista. El no vivía en la calle, osea tenia una cama y un techo, pero le encantaba, era su lugar. Su vida era la calle, pedalear la calle. En realidad tampoco era malabarista, sino que aprendió una tarde viendo a un flaco en un semáforo. Tecuento como fué.
Era una tarde en pleno verano cuando Hector en su bicicleta playera (que en realidad no era de él), y como era su costumbre iba mirando las nubes como se movían y fluían, se llevó puesto con la puerta de un auto que se había abierto de repente. Hector -y todavia mirando las nubes- escuchaba de fondo las quejas del tipo encabronado. Para colmo cayó desparramado en el medio de la calle, asique imaginate vos, a Hector sentado al lado de la bici (hecha pelota) mirando las nubes, y el tipo encabronado saltando al lado que se acordaba hasta de la bisabuela de Hector, mientras los de atrás puteaban y tocaban bocina  debido al tránsito cortado. En eso, un malabarista que estaba esperando que cambie el semáforo para arrancar con su acto, vio el FLOR de quilombo que habia hecho Hector. Sin perder tiempo el malabarista salió corriendo y se puso a hacer malabares alrededor de él y del conductor encabronado. Para el malabarista significó el semáforo mas largo de su vida.

Así pasaron FÁCIL quince minutos, que entre puteadas y pelotas de colores, Hector -hipnotizado- aprendió a hacer malabares.
Y es que no necesitó nada mas. Ni bien saco la mirada de las nubes y vio al malabarista corriendo a su alrededor agitando pelotas de colores por el aire, se dio cuenta de que esas serian sus nubes, y de que el las podía mover y hacer fluir a su antojo, cual nubes fugitivas en formas continuas.

Y así Hector, con sus malabares estuvo mas cerca del cielo azul de lo que antes pudo pedalear.

martes, 23 de agosto de 2011

By Bora.

By Bora.

(Juan Wagner y Agustín Andolfatti)

Hace tiempo no me hundía entre la tinta. La sombra me sumergia en aquel planeta, mundo de tardes y noches. Y de repente como un crepusculo buscando su huida al día, me siento parte de este mundo. De este mundo que me provoca hastío y fascinación. Recorro sus caminos y dejo mi tiempo sobre él, me hago parte de una aventura. En el sueño, soy mas bien un fantasma bajo el sol.
Un fantasma. Eso soy!. En eso me convertí, me convertiste. Nos convertiremos. Inundaremos de espectros mil ciudades, mil jardines. Pisaremos este suelo y florecerán mil flores con mil perfumes y bajo el mismo cielo. Tu cielo y el mío. Colgaré mis pisadas, y las borraré con la capa que me envuelve, hasta que quede así la marca, la constante sensacion de vivir y morir, de despertar, de ser dueño de un momento.
Y es que resulta efímero pensar en cosas infinitas. En galaxias y grandes universos. Que queda para las cosas sencillas? Una mirada, una sonrisa. El recuerdo del primer beso.

Yo me pregunto, el ir de la mano no significa nada ya?.

Tan sólo el respiro, me dio al instante, tan solo eso, y en aquella caja las fotos conversan la historia de mi vida. No sé. Que quiero?. Dame un Sol. Dos Lunas. Tres estrellas. No no. Te cambio todos aquello por... Por... Que es lo que quiero?. Ya sé. Servíme otro vino más, que así lo paso mejor. A ver si calmo esta maquina de MENTE, que galopa sin saber por donde, ni por qué, que se aleja de mi y sin saber, que me oculta ciego y sordo.
Silencio. Negro.
Silencio negro me obliga a mirar sin poder, y gritar sin conseguir un eco que me conteste. Piso charcos que nos son y me mojo al respirar. Porque todo lo soy lo veo reflejado en este negro absoluto. Y las luces a lo lejos reniegan porque, sin saberlo yo, les quito protagonismo en este océano perdido, desamparado de idea alguna, de amor propio. Sobre él me seguiré empapando de vida. Ya no hay olas sin "holas", sólo un aplauso y dejare sobre el negro un tinte de luz, cortaré al silencio, sóo para que hablemos un rato. No podré mentirle a usted, soy un soñador, pero necesito verla cuando estoy despierto.
Y si, es verdad, me enamoro muy fácil. Y no es por capricho mio, verá usted. Al contrario, en este negro absoluto es muy fácil encontrar una luz, quizás escondida, quizas no. Que busca ser encontrada, quizás no. Pero que busca ser amada y sentir que será cuidada, estoy seguro. Y es de aquella luz de la que me enamoro. De la que caigo rendido a sus pies. Una luz. Me dirá usted si estoy realmente loco. En condiciones un loco duerme sin soñar, sólo es este quien no oculta sus ganas de gritarle al viento o correr cuando sienta ganas, sacarse los pelos cuando pesen sobre sus ideas y hacerce a un lado cuando no le guste el ruido, tratar de hacer sonreir a quien pueda como si esa fuese su tarea, su obra del día. Usted lo dice? Entonces si. Estoy loco, ahí lo tiene lo admito. Yo soy aquel que burla su adversidad, aquel que corre sin dirección, aquel que habla sin parar y calla sin pensar. Desfachatado del que dirán sin velas ni timon voy, a donde solamente la marea me lleve. A donde me quiera llevar. Y es que, si yo soy el barco sin rumbo, tu eres sin dudarlo mi Norte, mi viento en popa, mi Cruz de Sur, todo eso mucho mas. Parece que los mapas están solo para no seguirlos, no hay consejo que valga, no se como ni de que forma, nos hubiéramos encontrado si aquella tarde sólo hubiese salido a caminar hacia el otro lado del rió, si aquel pajaro no cantara, tal vez no seria usted. Sino podía ver aquella luz, seguiría en la sombra del bosque de pinos. Seguiría pensando que a algunos simplemente no les toca. Que el amor es pasajero, y como a cualquier pasajero, quedarse dormido significa perder la estación.

No.

El amor no es pasajero. El amor es ambiguo. Ya que llega sin querer, y siempre quiere quedarse. También es volátil, ya que sin pensarlo puede esfumarse. Y aunque sea egoísta, siempre depende de números pares. Si es impar el amor simplemente no funciona. No te ha pasado alguna vez?. Es la situación de mi vida, de pies a cabezas, como soñador creando aquel mundo con su magia, sin saber como ha llegado, fue un "de repente", y un golpe con su mirada me llevaba a donde quería. Y auque con ganas de correr hacia allí, me ataba el miedo a perder lo aun no obtenido, como un par de nudos sobre el muelle. No quiero ser quien se quede, esperando a la noche para no verla nuevamente. No quiero ser tampoco quien se enreda en sus ideas y no sabe que hacer con ellas. No quiero ser quien no sabe compartir dos besos y un café. Quien no sabe ordeñar de su cabeza un comentario acertado acerca del Sol que lo ilumina, y del tiempo en cual vivo. Quiero ser, y como todo ser, ser. Y es por ello, que como dije antes, hace tiempo no me hundía entre la tinta.

(The End)

viernes, 19 de agosto de 2011

Ester Primavera (El Jorobadito)

"Y yo pienso en ella, hace setecientos días que pienso en Ester Primavera. Cuando pronuncio su nombre, me golpea una ráfaga de viento caliente. Y sin embargo la nieve gris cubre la cresta de los montes. Y abajo es todo negro en los socavones."

(Roberto Arlt)

domingo, 14 de agosto de 2011

Bombos.

Me despierto. La sensacion del corazon de la boca. Pero no es el corazon lo que late. El ritmo se acerca. Respiro agitado por la boca, y siento como mi respiracion resuena dentro de mi cabeza como si se hubiese equivocado de camino y rebotando en mis paredes busca la salida. Mi cama tiembla. Con los ojos todavia cerrados, acostado sobre mi hombro derecho siento con la punta de los dedos el borde del precipicio. Siento como el talud del colchon me tira sobre mi espalda al medio de la cama. No, no era mi corazon lo que latia. Comenzó despacio, y aumentó, cada vez mas fuerte. Ritmo y ruido. Caos y metal. No entiendo, estoy dormido?. El ritmo se acerca. Tengo el brazo derecho dormido y cuando giro la cabeza mis labios se despegan de la almohada. Al parecer mi saliva habia encontrado una comisura lo suficientemente amable de darle paso fuera de mi. El piso comienza a temblar, y las paredes bailan al compas del festival que afuera sobreviene. Y viene. Sobreviene y viene. Pum Pum Pum tiembla Pum Pum Pum siento Pum Pum Pum bombos.

Con mis ojos cerrados (todavia), imagino el festival, bombos gritando a viva voz los golpes que reciben, la banderas enastadas, flamean enardecidas y con movimientos lacónicos como si el cielo fuese de ellas y no quisieran volver al piso mortal del cual nacieran. Las bocinas ya estaban afónicas de tanto vitorear y festejar la unión. Giro sobre mi izquierda. Me imagino las lunas electricas iluminandoles el paso y saludando el festival, denotando estupor ante aquella explosion de juerga y alegria . El ruido que sigue, y sigue, y aumenta y crece. Y entonces, silencio.

Pasó. Pasaron los bombos y las banderas. Algunas bocinas que se quedaron atrás, persiguen las migajas que les dejaron las banderas deshilachadas de tanto flamear, y llaman, como ahogadas de tanto cantar. Algunas, hasta me dan lastima de la poca voz con la que intentan chiflar a los mas adelantados.

En mi habitacion, el desfile dejo heridas, los cuadros torcidos y la ropa se arrugó del miedo que tenía. La ventana entre abierta, ahora dejaba pasar la brisa anticipando el crepúsculo invernal.

El sueño vuelve a hacer mella en mi, y "son las 6 de la tarde" me contesta el reloj.

El pueblo hoy votó e hizo temblar mis paredes. Y estoy seguro que también temblaron las paredes de muchas casas más.

Me doy vuelta sobre mi hombro derecho nuevamente y me duermo otra horita más.